Nuestros caldos de Ribeiro son reflejo de una larga historia familiar dedicada a la tierra, la vid y la uva. La calidad y exquisitez de nuestros vinos concentran esa tradición y experiencia en cada botella. Durante todos estos años se han desarrollado relaciones contractuales con productores locales que nos permiten obtener una materia prima excelente para elaborar vinos de gran calidad.
Los viñedos están ubicados en Castrelo de Miño y su entorno. Se trata de un emplazamiento fértil, con abundantes ríos. El principal de todos ellos es el Miño, artífice del modelado geológico de cantos rodados que dotan nuestras viñas de unas características especiales.
Los suelos predominantes son de tierra arcillosa, con abundantes cantos rodados, ideales para el desarrollo de variedades autóctonas comotreixadura, godello o albariño. En un microclima de influencias atlánticas, la zona del Ribeiro tiene una perfecta orientación sur de sus viñedos, que permite obtener graduaciones de entre 12 y 13 grados. Estas condiciones sumadas a manos expertas en el cuidado de la vid, hacen que nuestro vino sea poco ácido y muy aromático.
En las hectáreas plantadas por nuestros productores se realiza una ardua labor de viticultura, la cual está orientada por nuestros expertos agrónomos para conseguir menores rendimientos, pero de mayor calidad de uva.